Nosotros

MISIÓN, VISIÓN Y VALORES

El Grupo Ovejita es una organización venezolana fundada en 1945, con trayectoria en la industria textil y en el acompañamiento de generaciones de familias con prendas de vestir y accesorios de algodón para todas las edades. Con alrededor de 700 colaboradores, cubrimos toda la cadena de transformación del algodón: hilandería, tejeduría, tintorería, corte, confección, empaque y comercialización. Ponemos nuestros productos a disposición del consumidor venezolano a través de 23 tiendas oficiales y más de cuatrocientos distribuidores autorizados en todo el territorio nacional.

Nuestra MISIÓN es vestir a toda la familia con prendas de calidad, concebidas con orgullo venezolano. Nuestra VISIÓN es ser la marca venezolana de prendas de vestir preferida por las familias, el mejor lugar para trabajar y una organización responsable con nuestra comunidad y medio ambiente.

Nuestros VALORES son: Integridad, porque hacemos lo correcto, siempre, con honestidad, transparencia y respeto en cada acción; Excelencia, porque buscamos ser los mejores, lideramos con el ejemplo y cuidamos cada detalle; Colaboración, porque sumamos talentos para multiplicar resultados como un solo equipo; Pasión por el cliente, porque el cliente es nuestra brújula y trabajamos incansablemente para superar sus expectativas; y Dinamismo, porque abrazamos el cambio con agilidad, curiosidad y creatividad ante los retos.

 

NUESTRA HISTORIA

El año 1938 fue de nuevos comienzos para Werner. Decidido y con el corazón lleno de esperanzas, llegó a Venezuela procedente de Alemania con un contrato de trabajo como mecánico textil.

Una nueva experiencia se abría ante sus ojos y asumió el reto. Durante 7 años adquirió nuevos conocimientos y experiencias al transitar por varios trabajos, lo que lo preparó para el siguiente nivel.

En 1945 Werner decidió fundar su propia empresa. Ya estaba preparado para una nueva historia. Compró unos telares y seis máquinas de coser que estaban en desuso, las reparó garantizando su funcionamiento y así inició su sueño en un pequeño galpón alquilado en Caracas-Catia, sin mucho capital y con la ayuda de unas pocas costureras. Había nacido Ovejita.

Luego de 10 años, en 1955 Werner compró un pequeño galpón y siguió creciendo. Gracias a su esfuerzo perseverante fue superando uno a uno los obstáculos que se le presentaban.

En 1960 la empresa compró un nuevo terreno e inició la construcción de un edificio más amplio y diseñado específicamente para su operación; sería inaugurado ocho años después con el nombre “OVEJITA” en su fachada.

El proceso de crecimiento durante aquellos años llevó a Werner a otro gran paso, la creación de la empresa de hilado en 1974. Esto le concedió una gran independencia de los vaivenes del mercado y una importante consolidación de la cadena productiva.

En 1989 inició el proyecto de ventas directas al consumidor con la instalación de la primera tienda oficial en el edificio Ovejita, en Catia-Caracas.

En 1992 se mudó el proceso de teñido y acabado a una nueva planta, consolidándose la cadena textil completa y potenciando la producción.

Con el cambio de milenio coincide un proceso de reestructuración generacional y de profesionalización. En el 2000 el país entero entraba en una transformación en todos los ámbitos, lo que se convirtió en un desafío para la organización.

Ovejita se mantuvo creciendo, siendo parte de la familia venezolana y siendo el hogar de colaboradores que crecieron con la marca durante años.

En el 2020 llegó la pandemia y con ella un inesperado desafío. Ante un mundo diferente, la organización se reinventó y logró superar el tiempo fuera del mercado. Dentro de la línea de producción se incluyeron tapabocas que fueron comercializados en nuestras tiendas, queríamos ser parte de la protección de los venezolanos en una etapa difícil, por lo que se garantizaron las medidas de protección, higiene y calidad propias del producto.

Actualmente Ovejita es el resultado de años de triunfos y desafíos, de compromiso por mantenernos siendo una marca de calidad en el país y que desde siempre ha acompañado al venezolano.

El 2026 nos recuerda que somos valientes y que Venezuela merece seguir vistiéndose con la suavidad de nuestro amor.

Sigamos confeccionando historias.